El arca de los dioses
Nombre Autor: Jesús F. Ampuero
jueves, 15 de octubre de 2026
ENKIDU y los ángeles fétidos
miércoles, 14 de octubre de 2026
El Adán y el Trabajador Primitivo: La Génesis Genética en los Textos Antiguos
Los textos tradicionales eblaítas coinciden en una premisa fundamental: las deidades diseñaron al ser humano con el único propósito de delegar en él sus propias cargas laborales. Las antiguas tablillas recogen este decreto de forma explícita:
«Engendraré un primitivo humilde;Hombre será su nombre. Crearé un Trabajador Primitivo; él se hará cargo del servicio de los dioses para que ellos puedan estar cómodos. Los cielos son los cielos del Señor; a la humanidad, la Tierra Él le ha dado».A este nuevo espécimen se le denominóel Adán debido a que fue modelado a partir del adama, término que alude al suelo o la arcilla terrestre; en esencia, el Adán era «el Terrestre». La crónica añade que fue creado a imagen (selem) y semejanza (dmut) de sus diseñadores. El uso deliberado de ambos conceptos eliminaba cualquier margen de duda: el ser humano guardaba una analogía directa con los dioses, tanto en su estructura física y externa como en su configuración emocional e interna.
Bajo esta perspectiva, el Adán del Génesis no representaba a la totalidad del géneroHomo, sino al ancestro primordial que inauguró la estirpe del Homo sapiens. Lo que los Nefilim modelaron en sus laboratorios fue, rigurosamente, al hombre moderno.
La Epopeya de Gilgamesh describe los estadios previos de este ser, retratándolo como un híbrido a medio camino entre el animal y el humano. Las tablillas detallan el aspecto salvaje de Enkidu, el "nacido en las estepas", antes de someterse al proceso de civilización:
«Peludo es todo su cuerpo, dotado en la cabeza con una melena como la de una mujer... No sabe nada de gente ni de tierra; su atuendo es como el de los campos verdes. Come hierba junto a las gacelas y con las bestias salvajes se codea en el abrevadero».El relato acadio no se limita a esbozar la apariencia de este homínido; también documenta el desconcierto de los astronautas al toparse con él en la superficie:
«Entonces, un cazador, uno que pone trampas, se apostó frente a él en el abrevadero. Cuando el cazador lo vio, su rostro quedó paralizado...».Más allá del temor natural, el encuentro con aquel "bárbaro de las profundidades de la estepa" alteraba la actividad de los colonos:
«Él rellenaba los hoyos que yo había cavado, desmontaba las trampas que yo había puesto; hacía que las bestias y las criaturas de la estepa se me escaparan de las manos».Las crónicas de Ebla detallan que, antes de alcanzar el diseño definitivo del Trabajador Primitivo, Enki y la diosa madre Ninhursag erraron en múltiples ocasiones, dando origen a especímenes deformes. Cuando el consejo resolvió unificar los criterios para la creación final, su líder Enki anunció el método: «Sangre amasaré, huesos nacerán». El plan requería el sacrificio voluntario de una deidad específica para extraer su fluido vital:
«De su sangre forjarán a la humanidad, imponiéndole el servicio que libere a los dioses... Fue una obra que superaba toda comprensión».De acuerdo con el relato épico tituladoCuando los dioses, el consejo convocó a Ninhursag, la Diosa del Nacimiento, encomendándole la ejecución del proyecto:
«Mientras la Diosa del Nacimiento esté presente, que forje una descendencia. Mientras la Madre de los Dioses esté presente, que la Diosa del Nacimiento modele unLulu; que el trabajador lleve la carga de los dioses, que él arrastre el yugo».Esta misma ordenanza se repite en el documento babilónico conocido comoLa Creación del Hombre por la Diosa Madre, donde las deidades se dirigen a la comadrona celestial, la hábil Mari:
«Tú eres el útero-madre, la que puede crear a la humanidad. ¡Crea, pues, alLulu, para que cargue con el yugo!».Aceptando el reto y comprendiendo los complejos requerimientos biológicos —un misterio donde también intervino la figura de Ningishzida—, Enki respondió:
«Prepararé un baño purificador; que un dios sea sangrado... De su carne y de su sangre, que Ninti mezcle la arcilla».No obstante, para consolidar el diseño biológico a partir de aquella amalgama de adn y tejido terrestre, era indispensable el proceso de gestación y alumbramiento. Enki ofreció para ello el vientre de su propia consorte:
«Ninki, mi esposa divina, será la que afronte el parto. Siete diosas del nacimiento estarán cerca para asistirla».Mediante esta técnica, la fase de embarazo garantizaba la transferencia de la impronta genética de los creadores sobre el nuevo ser:
«El destino del recién nacido tú lo pronunciarás; Ninki fijará sobre él la imagen misma de los dioses. Y lo que surja de allí será, finalmente, elHombre».
El Diseño del Á-dam y el Secreto del mosaico
«Mía es la Tierra; divinos son el cielo y el paraíso. Si te conviertes en un hombre que me pertenece, tú trabajarás la Tierra…».
El Mito de Enki y Ninmah: La Creación del Hombre y sus Destinos
El Abzu y el enigma de la Tierra Hueca
martes, 13 de octubre de 2026
Baal, Bel, Marduk o Dios:
Bel (del acadio bēlu), significa Señor, Amo o Dios siendo más un título que un nombre personal. En las lenguas semíticas noroccidentales su equivalente es Ba'al. Su forma femenina es Belit o Bēltu; Señora, Dueña o Diosa. Hoy se denomian al Dios Baal (marduk) como Belcebú o Beelzebub, derivado de Baal Zebub o más propiamente Ba‘al Z'vûv, era el nombre de una divinidad filistea Baal Sebaoth en hebreo. Adorada en épocas bíblicas en la ciudad filistea de Ecrón; la cual posteriormente sería asimilada a la tradición cristiana, convirtiendo la divinidad en Diablo. Título divino En la religión mesopotámica se le aplicó como epíteto a varios dioses. Los autores griegos lo transliteraron como Belos, incorporándolo a su mitología y pasó al latín con la forma Belus. En las primeras traducciones, el ideograma que representaba al dios sumerio Enlil era leído como equivalente al acadio Bel; aunque hoy se ha probado que esto es incorrecto, puede hallarse esta equivalencia en los estudios publicados durante el siglo XX. Bel fue usado especialmente para designar al dios Marduk, y en tal sentido entra en la composición de varios nombres propios asirios y neo babilónicos. Del mismo modo, Belit fue usado como epíteto de Sarpanit, esposa de Marduk, sin embargo, también su madre conocida como Ninhursag,Damkina o Ninmah y otras divinidades femeninas de origen sumerio fueron llamadas Belit–ili (“Señora de los Dioses”) en acadio. A través de los siglos, otros dioses también recibieron el título de Señor y fueron identificados, total o parcialmente, con Bel Marduk. También el Zeus Belos mencionado por San juniatón 2 como hijo de Crono es probable que se refiera a Marduk. Menciones literarias En los textos bíblicos Bel es nombrado en Isaías 46:1,3Jeremías 50:24 y 51:44.5 También en la sección deuterocanónica de Daniel (capítulo 14) se habla de Bel en un contexto satírico. En todos estos casos parece referirse al mismo Marduk anunciando su derrota y humillación como divinidad de los opresores de Israel. Lucio Flavio Arriano menciona a Bel en el capítulo XVI del libro III de su Anábasis de Alejandro. Alejandro Magno, tras serle entregada la ciudad de Babilonia, ordena la reconstrucción de todos los templos destruidos por Jerjes "en especial el de Bel, a quien los babilonios veneran más que a cualquier otro dios". Hallazgos arqueológicos En la ciudad iraquí de Hatra se encontró una estatua de Bel y en la ciudad de Palmira tenía un santuario que había llegado hasta nuestros días gracias a su conversión, primero en iglesia católica y después en mezquita musulmana.
Muchos lectores de la Biblia-modernos y los orientales en general, sin saberlo adoran a un dios llamado Baal o Bel, cierto es que Baal es una palabra semítica de Señor, Dueño o Dios Lo vistieron con ropas de un rey, el cetro y el trono que le dieron, y la guerra de armas incomparables como un escudo contra el adversario. Relato de "Enuma Elish". 'Me voy. Hendidura vida de Tiamat, y pueden llevar a los vientos su sangre para fines secretos del mundo. ' Los viejos dioses habían asignado a Bel lo que iba a ser y lo que debe hacer, siempre conquistar, siempre teniendo éxito; Entonces Marduk hizo un arco y encadenan a ser su propia arma, puso la flecha en contra de la cuerda del arco, en la mano derecha agarró la maza y la levantó, el arco y el carcaj colgado a su lado, relámpagos jugaban frente a él, que era del todo una nce calen. Él anotó una red, una trampa para Tiamat; los vientos de sus barrios celebran que, viento del sur, del norte, viento del este, al oeste, y ninguna parte de Tiamat pudieran escapar. Con la red, el don de Anu, que tuvo lugar cerca de su lado, él mismo levantó ... 7 Al igual que el poderoso Indra, Marduk ahora emprende una guerra feroz que monta el carro tormenta, toma su arco con él el asesino, el despiadado, Trampler, y Prisa, que todo lo sabe cómo tanto el saqueo y el asesinato; cabalga al encuentro de los poderosos Tiamat y la encuentra en plena furia. Cuando Tiamat le oyó su ingenio dispersos, estaba poseída y gritaban en voz alta, sus piernas temblaban de la entrepierna, ella atropelladamente hechizos, maldiciones entre dientes, mientras que los dioses de la guerra afilaban sus armas.
domingo, 11 de octubre de 2026
Sinopsis
EL ARCA DE LOS DIOSES
Autor: Jesús F. Ampuero
Sinopsis
Antes de que nuestra historia comenzara, el
universo presenció el fin de una era. A millones de
años luz, en los confines de una galaxia
moribunda, la avanzada civilización de los
Adánitas se enfrenta a su inevitable extinción. Su
sol agoniza y sus propios experimentos
tecnológicos han convertido su planeta, la mítica
Atlántida, en una bomba de tiempo geológica.
En un último acto de desesperación y en absoluto
secreto, el Padre Atum reúne a las mentes más
brillantes para activar el Proyecto Génesis. La
solución es tan perfecta como desgarradora:
fabricar una colosal fortaleza esférica del tamaño
de un pequeño planeta —la nave Noé— para
salvaguardar el código genético de su mundo y
emprender un viaje sin retorno a través de un
agujero de gusano.
Pero el Arca no viaja para colonizar. Los Adánitas
ocultan un secreto de estado implacable: toda la
tripulación ha sido esterilizada.
Ellos no heredarán el nuevo mundo; solo son los
arquitectos encargados de moldear a una especie
nativa en un planeta joven llamado Terra.
Sin embargo, al encender la chispa de la
autoconciencia en los primeros humanos,
los dioses espaciales desatarán fuerzas que no
pueden controlar. Los celos patológicos del
ingeniero Set, el nacimiento de la dualidad del bien
y del mal en Adán y Eva, y el descubrimiento de
que la historia de la galaxia está atrapada en un
ciclo eterno de guerras cósmicas, fracturarán a la
tripulación en una cruel guerra civil.
Con el asesinato del comandante Osiris y la
rebelión de la humanidad, el puente entre las
estrellas y la Tierra está a punto de extinguirse
para siempre. Solo queda una última esperanza
flotando en el firmamento: Horus, el hijo nacido de
la luz divina, quien regresará para reclamar el
trono de su padre y restaurar el orden en un
mundo donde los mitos están hechos de tecnología
avanzada.
NOTA ---Si tus dogmas te impiden creer en
alternativas de la creación--- “no sigas leyendo”
puede herir tu sensibilidad
© 2012, Jesús F. Ampuero
Todos los derechos reservados.
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Edición: 1ª Edición, 2012









