domingo, 4 de octubre de 2026

Enki o Enlil cual fue Satanas

 



Enki se muestra a la izquierda. A su alrededor, varias serpientes (símbolo de la creación y la fertilidad) ondean rítmicamente. De esto podemos concluir, más allá de toda duda, que la serpiente de la Biblia no es otra que Enki el genetista, también conocido como Nudimmud el clonador.

Enki era representado a menudo como una serpiente. En sumerio, llevaba la designación MUŠDA (poderoso reptil), un epíteto que lo define como el Gran Arquitecto o Masón del mundo. Él es la serpiente astuta de la Biblia que frustra el plan de Yahvé en el Edén.
A su lado aparece una estrella con una flecha apuntando hacia abajo. La estrella simboliza el término DINGIR (dios) y la flecha significa «el que desciende» o «el abismo», lo que confirma que este «dios» es, de hecho, Enki, la divinidad del Abzu (el mundo subterráneo).
En el centro de la imagen surge o despierta una mujer. No emerge de una de las costillas de Adán, sino de una especie de olla o recipiente que perfectamente podría ser uno de los úteros artificiales que tanto destacan en las crónicas de Anton Parks. Esta caldera se asemeja al antiguo símbolo sumerio correspondiente a la diablesa Lilu (Lilith), que representa el mal del que hablamos anteriormente. ¿Acaso las viejas leyendas rabínicas no se refieren a Lilith como la primera compañera de Adán?
A los lados, un hombre le ofrece a la mujer la rama de un árbol cuyas extremidades terminan en vaginas. ¡El simbolismo es claro! Pero lo más impactante está a la derecha: vemos a un monarca totalmente irritado blandiendo dos horquillas. Para los sumerios, la horquilla simbolizaba a un cacique de la tierra. Podemos equiparar fácilmente a este personaje con un Šàtam, es decir, un administrador territorial o jefe regional. ¿Andón quién es el gran Šàtam de los Anunna? Es Enlil, ¡el adversario de Enki!
El manuscrito eslavo de Adán y Eva indica que Satanás le reclamó a Adán la posesión de la tierra: «Mía es la Tierra (divinos son el cielo y el paraíso). Si te conviertes en un hombre que me pertenece, tendrás que trabajar la tierra…». Otros pasajes bíblicos, como Mateo (4,8) o Lucas (4,6), evocan lo mismo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en la Biblia es «Dios» quien castiga a la serpiente por «instruir» a Adán y Eva en el jardín.
Observaciones:
¿Por qué no pensar en Satanás? De acuerdo con lo anterior, el jardín debería haber sido de Satanás, no de Dios. ¿O es que Dios y Satanás eran la misma persona?
Como a los sumerios les encantaba el simbolismo, al lado del Šàtam se encuentra un Gullum (un gato). El gato ha sido considerado a menudo como un animal nefasto. Esta ideología se refuerza entre los sumerios porque, si descomponemos el término Gullum, obtenemos GUL (destruir, aniquilar) y LUM (fertilidad, abundancia, dar fruto). Esto significa que el Šàtam (Enlil) tiene un solo objetivo: «destruir la fertilidad» de una obra que ha llegado a ser demasiado abundante y libre para su gusto. ¡Qué mejor que un gato para expresar esta idea! Además, este episodio se confirma al final de las tablillas babilónicas de Atrahasis, donde se ve a Enlil ordenando a Enki reducir la longevidad de la humanidad y hacer que ciertas mujeres sean infértiles.
Observaciones:
Como podemos apreciar en estos escritos, aquí Satanás sería Enlil; sin embargo, en mis publicaciones anteriores se podía interpretar claramente que Satanás era Enki. Ahora yo me pregunto: ¿eran ambos hermanos «Dios y Satanás» a la vez? ¿O dependía de quién escribiera los textos, posicionando a uno u otro según su lealtad hacia Enki o Enlil?
En realidad, todos los escritos los señalan a ambos como creadores del hombre, pero también como el destructor y el malo de la película (es decir, Satanás). Presuntamente, en los textos, Enki era quien protegía al hombre de la destrucción de su hermano Enlil... pero las matemáticas no cuadran.
Esta es otra historia en la que tendremos que decidir quién es quién.
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